Ciencia

Hallan restos de hemoglobina en un dinosaurio brasileño de hace 115 millones de años

Un equipo internacional identifica hemo, el componente de la hemoglobina, en estructuras fosilizadas del Aratasaurus museunacionali, un carnívoro juvenil hallado en Ceará.

Redacción buho.click 3 min de lectura

Un grupo de una treintena de científicos ha publicado en la revista PNAS un análisis sobre unas formaciones ovaladas conservadas en el interior de un hueso fósil. El ejemplar pertenece a Aratasaurus museunacionali, un dinosaurio carnívoro juvenil de unos tres metros de longitud que habitó el noreste de Brasil hace 115 millones de años. Según informa SINC, el trabajo describe en esas estructuras la presencia de hemo, el grupo con hierro de la hemoglobina responsable del transporte de oxígeno y del color rojo de la sangre.

El fósil se recuperó en 2008 en el estado de Ceará, en uno de los yacimientos paleontológicos mejor preservados del planeta. Su nombre significa «nacido del fuego» porque sobrevivió al incendio que destruyó el Museo Nacional de Brasil en 2018. Hasta ahora, los estudios sobre tejidos blandos en dinosaurios se habían topado con una dificultad recurrente: buena parte de las formas descritas en décadas pasadas acabó identificándose como bacterias fosilizadas, minerales o contaminación posterior.

Un análisis químico, no solo morfológico

Para evitar ese problema, los investigadores no se limitaron a observar la geometría de las estructuras. Las examinaron con microscopía electrónica y localizaron, en los conductos que antaño alojaron los vasos sanguíneos, numerosas formas ovaladas de aproximadamente 23 milésimas de milímetro. El análisis químico reveló hierro, carbono y nitrógeno, los elementos que componen el hemo, en una muestra que se ha mineralizado con el paso del tiempo.

«No hemos encontrado un frasco de sangre de dinosaurio. Hemos encontrado un eco mineral y molecular extraordinario de su biología original», ha declarado a SINC Kliti Grice, autora principal del trabajo e investigadora de la Universidad Curtin (Australia).

Los firmantes sostienen que se trata de los glóbulos rojos de dinosaurio más antiguos conocidos que conservan restos de esta molécula. El hallazgo no implica que exista material orgánico intacto, sino que la huella química de la hemoglobina ha perdurado en el registro fósil.

La mirada del búho

Más allá del titular, la noticia importa por lo que dice del método: durante años, muchos supuestos tejidos blandos de dinosaurio se reinterpretaron como contaminación o bacterias. Este trabajo no se queda en la forma y busca la firma química, lo que ayuda a separar el grano de la paja en un campo donde el entusiasmo ha jugado malas pasadas. Para quien vive en España, el impacto directo es limitado: no cambia trámites ni el bolsillo. Pero sí refuerza la credibilidad de los museos y de la investigación pública que divulga estos hallazgos.

  • Si visitas exposiciones de fósiles, conviene distinguir entre «restos de tejido» y «huellas químicas mineralizadas»: no es lo mismo.
  • Las colecciones científicas brasileñas sufrieron un golpe severo en 2018; la conservación de ejemplares únicos es una inversión, no un gasto.
  • Las revistas y los museos españoles que difundan el estudio deberían explicar la diferencia entre hemo fósil y sangre líquida.

Fuente: agenciasinc.es

Fuente: Agencia SINC. Contenido original bajo licencia CC BY 4.0.

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