Ciencia

El primer reloj nuclear autorregulado abre la puerta a cazar la materia oscura

Un equipo austro-alemán logra el primer reloj nuclear que se corrige solo y mantiene su ritmo durante más de un día. El avance permitirá afinar la búsqueda de materia oscura.

Redacción buho.click 3 min de lectura

Un reloj nuclear ya no es solo una promesa teórica. Según informa la revista Nature, un equipo de la Universidad Técnica de Viena (TU Wien) y el Physikalisch-Technische Bundesanstalt (PTB) de Braunschweig (Alemania) ha presentado el primer dispositivo de este tipo capaz de autorregularse y funcionar de forma autónoma durante más de un día seguido. Su estabilidad provisional equivale a desviarse un solo segundo cada 30 millones de años.

La diferencia con los relojes atómicos al uso está en dónde se mide el tiempo. Los convencionales manipulan con láseres el estado de los electrones que giran alrededor del núcleo. El reloj nuclear, en cambio, actúa sobre los protones y neutrones del centro del átomo. Como esa región es más de diez mil veces más pequeña que el átomo entero, resulta mucho más resistente a interferencias externas, como los campos electromagnéticos.

El ingrediente clave es el isótopo torio-229. Su particularidad es que sus dos estados energéticos están tan cerca que se pueden conmutar con luz láser, algo que el físico Ekkehard Peik propuso en 2003. Para lograrlo, el equipo fabricó cristales de fluoruro cálcico cargados con millones de núcleos de torio-229 que, al ser irradiados, solo absorben luz si la frecuencia del láser es exacta. Cuando una fluctuación térmica desajusta esa frecuencia, la absorción cae y un bucle de retroalimentación reajusta el pulso de forma automática.

La señal del prototipo se comparó con un reloj atómico óptico de iterbio en el instituto de metrología austriaco (BEV–PTP). En paralelo, un equipo de la Universidad de Tsinghua (China) ha publicado otro desarrollo basado en la misma tecnología, lo que confirma el empuje internacional de esta línea de investigación.

Los autores ya han aprovechado la plataforma para buscar posibles acoplamientos del núcleo de torio-229 con bosones escalares hipotéticos, uno de los candidatos a materia oscura. Los primeros análisis han acotado esas interacciones en casi tres órdenes de magnitud respecto a los límites anteriores.

Referencia: Luca Toscani et al, «A thorium-229 optical nuclear clock with feedback loop», Nature, 2026.

La mirada del búho

Que un reloj así funcione sin manos humanas no cambia tu día a día mañana, pero sí marca hacia dónde va la física de precisión en Europa. España participa de esa ola a través de grupos de metrología y de los laboratorios que calibran desde redes de telecomunicaciones hasta sistemas de navegación por satélite. Un patrón de tiempo más robusto repercute en la sincronización de infraestructuras críticas: redes eléctricas, telefonía, transporte ferroviario y posicionamiento GPS.

En lo práctico, si sigues la actualidad científica, quédate con tres ideas:

  • El hito no es la precisión máxima alcanzada, sino que el sistema se corrija solo y aguante encendido.
  • Los cristales y los láseres aún deben mejorar para superar a los mejores relojes atómicos actuales.
  • La aplicación estrella será la física fundamental, no la relojería doméstica.

Fuente: agenciasinc.es

Fuente: Agencia SINC. Contenido original bajo licencia CC BY 4.0.

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