Sanidad y ciencia unen fuerzas para crear un nodo nacional de datos sobre el cáncer
El Gobierno impulsa una plataforma que reunirá información clínica, genómica e imágenes médicas de toda España para agilizar la investigación oncológica y acelerar la llegada de nuevos tratamientos.
El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, junto con el Instituto de Salud Carlos III, ha puesto en marcha el Nodo Nacional de Datos en Cáncer, una plataforma que busca organizar y facilitar el uso compartido de la información generada en proyectos de investigación oncológica. La iniciativa forma parte de la Infraestructura IMPaCT de Medicina de Precisión y la coordinan el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), el área de Cáncer del CIBER y el Barcelona Supercomputing Center.
El nodo arranca con el objetivo de unificar criterios y herramientas que hoy son dispares entre los distintos grupos de investigación. Hasta ahora, los datos se compartían solo entre los participantes de cada consorcio, con estándares y modelos de acceso diferentes. La nueva plataforma aplicará los principios FAIR —localizables, accesibles, interoperables y reutilizables— tanto a la información como al software necesario para analizarla, e incluirá datos clínicos, epidemiológicos, genómicos, de imagen, patológicos y de respuesta a tratamientos.
"El Nodo Nacional de Datos en Cáncer representa un paso adelante para conectar el conocimiento que generan nuestros investigadores y facilitar que ese conocimiento se traduzca en nuevos avances en investigación oncológica", ha explicado la ministra Diana Morant.
El proyecto se alinea con el Espacio Europeo de Datos de Salud y toma como referencia el proyecto EOSC4Cancer, coordinado desde el BSC con más de veinte organizaciones europeas. La idea es que centros de investigación, hospitales, administraciones y asociaciones de pacientes se vayan incorporando progresivamente a esta estructura común, que ofrecerá acceso rápido a grandes catálogos de datos y herramientas de computación en un entorno seguro.
La mirada del búho
Más allá del anuncio, lo relevante para quien vive en España es que este nodo puede acortar los tiempos entre un hallazgo en el laboratorio y un tratamiento disponible en la sanidad pública. Hoy, los datos de un ensayo en un hospital de Barcelona no siempre se cruzan con los de otro en Madrid, lo que retrasa la validación de resultados y obliga a repetir esfuerzos. Un espacio común bien gestionado reduce esa duplicidad y abarata la investigación.
Para el ciudadano, las consecuencias prácticas llegarán a medio plazo:
- Más rapidez en la incorporación de terapias personalizadas a la cartera de servicios.
- Mejor aprovechamiento del dinero público destinado a investigación oncológica.
- Más garantías de privacidad al centralizarse el acceso bajo normas comunes de seguridad.
Conviene seguir la evolución del proyecto porque de su implantación dependen tanto la competitividad de la ciencia española como la equidad en el acceso a diagnósticos más precisos entre comunidades autónomas.